Thursday, May 31, 2007

Aparece el Deconstructor de la caja Kirlian. Ha venido a ausentarme de toda noción de Pirrononismo, aunque quizá, no sepa siquiera de su existencia. El tono lúdico se apropia de mi corteza cerebral desproporcionándolo en suaves golpes hacia un no-lugar. Hoy por ejemplo, decidí repetir el acto poético que detonó sobre mi brazo la semana pasada. El sol desaparece. Empiezo a girar mi lengua en una velocidad lenta de izquierda a derecha. Toco la zona exacta de mi piel donde dejó la mordedura. Vuelco mi boca de una manera descarada y presiono sobre la cicatriz. Me muerdo. La huella resucita.

No llamaré lapsus romanticus al acontecimiento. Es una escena que se antoja en exponenciales infinitos. Tampoco pretendo abocarlo a nomenclatura alguna. Sólo diré que morderme el brazo izquierdo se ha vuelto un vicio irremediable. Y que estoy en dos dimensiones geográficas al mismo tiempo porque olvide arrastrar mi presencia a la unicidad de mi espacio. También debo confesar sobre la teletransportación que práctico últimamente. He vuelto a dudar sobre mi cordura. Por tal motivo escribo esto.

Wednesday, May 30, 2007

El deconstructor de la camara de Kirlian. AQUI.

Tuesday, May 29, 2007

Magritte.

Un texto de esta que escribe en:

http://www.homines.com/palabras/barbieken/index.htm

Saturday, May 19, 2007

Balthus

Friday, May 18, 2007

¿Qué extraña resulta mi reencarnación? Hoy tuve la necesidad de ver arrojada múltiples de mis imágenes de vida en el ordenador. Mi primera cara de niña vanidosa y mimada, hasta la mujer de veintiocho años que soy en este momento. Volví a sentir esa melancolía infantil que se infiltraba en mi mirada en la ausencia de padre. Hoy esa misma ausencia se repite bajo otras circunstancias. Y la cara no es igual. Todos los edipos de mi vida han cincelado mi rostro de una u otra manera. Note por ejemplo, como desde una simple pose infantil marginaba a hermana menor y se empezaban a formar mis primeras dotes de arrogancia. Esa arrogancia con la que he sobrevivido bastantes momentos y hundido al mismo tiempo. La vanidad de portar la bandera nacional en dos ocasiones. ¡Qué ridiculez! Sin embargo, cuan importante fué en ese instante.

Recuerdo exactamente el día de la decepción que me llevó a refugiarme en la filosofía.
También recuerdo toda la gloria que me ha extasiado hasta el borde de la misantropía y otro tipo de poses. Reencarnación extraña, muy extraña por cierto.

Saturday, May 05, 2007

Yo no sabía que no tenerte podía ser dulce
como nombrarte para que vengas aunque no vengas
y no haya sino tu ausencia
tan dura como el golpe que me di en la cara
pensando en vos.


Gelman

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