Tuesday, May 29, 2012

bolas de luz

Me encanta percibir
esas bolas de luces
llamadas cuerpos.

Eliminar el miedo es sencillo.

Si tiene miedo, seguro sus riñones están mal.

No Lacan. No Freud.


Me parece extraño ver cómo es que para pensar, se sigue recurriendo a estos señores. Para pensar la psique, para pensar la vivencia humana. Para pseudo-pensar. Alguien que intenta pensar, al menos tiene que tener en claro las trampas de los esquemas mentales y las categorías. Las imágenes de Freud y Lacan, son institucionales y normales, cualquier "sujeto" que entre dentro del discurso del psicoanalista, no puede mirar la realidad psíquica sin mirarla con el filtro de éstos humanos, que en realidad ya más que humanos, parecen Dioses. Cuando me encuentro con un fan de estos teóricos, ya sè que no puede ver, ni mucho menos pensar, más allá de los mismos conceptos. Son presas de un pensamiento tridimensional, y el plano onírico lo conocen muy poco. En tiempos en los que he trabajado con estudiantes de psicología, y los veo terriblemente mal, siento la angustia de que sus manuales no los sacaran de su terror momentáneo, ni cuando terminen la carrera, ni quién sabe cuándo. 

Una solución viable, para la locura humana, es la medicina homeópata y la medicina china. No entiendo la obsesión por escarbar, por etiquetar, por hacerle creer a la gente, que su proceso es largo largo largo... 

Ser feliz es algo sencillo, no necesitamos encasillarnos en esta esquizofrenia conceptual y sistemática que los psicoanalistas nos ha querido vender. 

Sea feliz y ya.
Y no le ponga un altar a Freud.

Monday, May 28, 2012

Thursday, May 24, 2012

Tiempos de ciudad. Tiempos locales. Tiempos situados.


El tiempo de una ciudad lo construyen las vibraciones de los cuerpos que la recorren y transitan. La movilidad lleva implícita cierta carga energética, constituida desde la configuración lingüístico-mental de los individuos, hasta la decisión consciente o no consciente por situarse en un micro-punto en el espacio. Esto configura esferas fluyendo y permeando la geografía del lugar o los lugares. Entonces, es fácil percibir e imaginar los tiempos de las ciudades. Algunos más adelantados, otros más atrasados, otros en algún ángulo intermedio. Sin sonar reduccionistas. Por ejemplo, siempre he percibido totalmente distinta la vibración del centro de Tijuana a la del centro de Ensenada: los cuerpos caminan diferente. Piensan diferente. Cuando me ubico en una esquina del centro Ensenadense para observar en qué tiempo vive y habita toda esa gente, siempre supongo que viven como treinta años atrás que la gente que transita el centro de Tijuana. Realizo un viaje en el tiempo hacia atrás. Sin embargo, ese tiempo sólo lo percibo ahí. En otros micro-espacios a la redonda del centro, el tiempo fluye distinto. Y claro: hay demasiados tiempos en una sóla ciudad. Tiempos que a su vez, construyen un tiempo local y global, al mismo tiempo. Por eso, categorizar a las ciudades en términos de modernidad o posmodernidad es una traducción demasiado forzada, pues cada micro-esfera de la urbe sintoniza y es intervenida con los estadios temporales de los cuerpos que la atraviesan; en ese único e irrepetible tiempo. Algo similar, ocurre en Tijuana y también en cualquier otra ciudad: los micro-tiempos construidos por el tiempo universal están impregnados por la velocidad, ritmo y frecuencia de las corporalidades humanas. Por ello, en lugares donde no existe el estrés, la movilidad de los sujetos es lenta, es decir, no hay prisa por llegar a ninguna parte. En cambio, en un espacio saturado por dicho malestar, se sentirá que el tiempo no alcanza absolutamente para nada. En consecuencia, cada geografía territorial debería de tener su propio cronometro o reloj simulador del tiempo. No se puede medir, ni mucho menos conocer el tiempo de las ciudades bajo un mismo reloj. Esto mismo sucede para el tiempo personal de los individuos, que paradójicamente se agrupa con otros individuos que compartan la misma vivencia temporal, ya sea en términos de esta vida u otras. Así, la arquitectura temporal del universo cobra sentido y para comprenderla, es preciso pues, cultivar una des-estructuralizacion de nuestros mecanismos cartesianos de percepción. Necesitamos percibir implicadamente, es decir, desde cada micro-espacio con su micro-tiempo y luego interconectarlo por escalas de esfera a esfera, con el propósito de entender las jerarquías espirituales tanto de los humanos como de las ciudades que construyen y habitan. Todo con el fin de tener conocimientos que realmente tomen en cuenta el movimiento y que para conocer no necesiten lo fijo, ni los mismos esquemas tradicionales. Funes el memorioso, quizá pueda enseñarnos algo.

Wednesday, May 23, 2012

El tercer ojo de Foucault.


Al instante, percibo la gran fuerza del tercer ojo de Foucault.
¿Puedes sentirlo? Claro, de ese entrecejo proviene la gran lucidez de su pensamiento, uno de los más ambiciosos y revolucionarios del siglo XX.

Hipótesis del atardecer, Mayo 22, luna delgadita


Los pensamientos sobre genealogía del espacio impactaron mis fibras corporales. Una a una, las capas de mi carne, dilataron movilizaciones íntimas sin objetivo alguno. El paseo bibliotecario, que dancé a las cinco cuarenta y cinco de la tarde, tenía la finalidad de encontrar un libro de Bruner: realidad y mundos posibles, sin embargo: no lo encontré. Mis piernas deletrearon las numeraciones en los estantes, y nada. Mis ojos buscaban el color de ese libro, consultado meses atrás y nada. Al microsegundo: me cansé. Es decir, lo solté sin ambición ninguna. Acto que develó y musicalizó  la concreción de la hipótesis anterior, exhibida en Twitter  cuyo título deambula en la  genealogía del espacio. Así, se hizo latente la trayectoria azarosa en mis campos electromagnéticos y cual hipótesis de Scheldrake me encajé en un espacio contenido por dos maravillosos autores: Gastón Bachelard y Marc Augé.Y bien: ¿Qué tenía que ver esta aparición con mi búsqueda de Bruner? Una respuesta positivista, podría enunciar que no hay linealidad entre estos eventos, una respuesta compleja o  sistémica -marcada por la huella  del principio de sincronicidad vía Kemmerer y Pauli- encontraría la explicación temporal más adecuada al evento. Explicación que desconozco en términos de simbolismo concreto por el abismo temporal que nos separa. La tierra y las ensoñaciones del reposo y las formas del olvido. Eran el post evento que estaba sucediendo al momento de pensar la hipótesis: genealogía del espacio. Las ideas de Bohm, sobre las ondas retardadas y el futuro que nos supera en presente, pero que deviene al revés para dar forma a la imagen que configura el presente, es la vibración que se coaguló latente en la fisiología del evento. En cierto modo, los conceptos que entraron a mi cuerpo no se desvanecieron, fueron ellos los que me llevaron a la sucesión temporal de las hipótesis que estaba formando. La no prueba de ello radica, en mis ideas anteriores sobre el phatos de los espacios, ideas que a su vez, fueron reforzadas por esa voluntad de mirar el interior de las cosas señalada por Bachelard: “Hace de la visión una violencia; halla la fractura, la grieta, el intersticio mediante el cual se puede violar el secreto de las cosas ocultas”. Esto encaja en retardo con mis pensamientos develados, justo antes del atardecer: “El espacio es captado meramente en su forma material, y pocas veces penetramos en su esencia íntima, secreta, esto es, en su movilidad invisible”. Finalmente, voy a decir que Augè también tiene sentido aquí, pues al pensar en la estructura pre-narrativa se revela cierta parte que enuncia la elaboración de un relato que  “imita” lo real. Esto significa, conferir forma temporal, diacrónica y dramática a la propia realidad. Así, no es de extrañarnos que el término ficción siga siendo molesto y poco viable para pensar.

[Continuará]

Duración del texto: 10:003-10:16 am

Tuesday, May 22, 2012

La genealogía del espacio.

La genealogía del espacio habitada por una mente silenciosa,  anclada en tiempo presente, y en vida meditativa instante a instante; se contiene y pliega ligera automáticamente. Los espacios se moldean por las vibraciones mentales de los sujetos que los habitan, es decir,  cada pensamiento en si, lleva impregnado una tonalidad discreta que se hace latente en los listones invisibles que tejen los espacios. Y si además, tomamos en cuenta que cada espacio se modifica al instalar cuerpos y objetos de distintas generalidades rítmicas, es preciso asumir que, serán modificables de nota temporal a nota temporal. Por ello, comprender y conocer la tónica de los espacios requiere de una agudeza corporal serena y lucida, capaz de detectar lo que corresponde al espacio en si, y lo que el espacio significa una vez que uno interactúa con ello. Coincido con Schrödinger en la cuestión de los espacios intervenidos y en la posibilidad de estar en varias dimensiones al mismo tiempo. Sin embargo, desde mi punto de vista, el físico olvida que las explicaciones cuánticas tienen cierta coincidencia con la geometría sagrada de los espacios. En este sentido, es necesario pues, buscar un balance entre las trans-explicaciones cuánticas y las meditaciones sagradas y mitológicas. En pocas palabras: Un balance entre el pensamiento post-positivista y el pensamiento mitológico. De esta forma, se pueden crear conocimientos más acordes al tiempo actual desde el que pensamos, tiempo que, la mayoría de las veces es pensado desde otro tiempo, precisamente por anclajes en explicaciones normales en términos de Khun, o en explicaciones estructurales en términos de Lakatos. Por último, pienso que la raíz de toda esta separación entre lo claro y oscuro proviene del gran olvido presocrático. Olvido que sigue permeando la mayoría de los esquemas mentales, pues aunque Freud haya intentado superarlo mediante el psicoanálisis, éste al tratarlo de comprender, cae presa de una traducción forzada vía el aristotelismo. Quizá el esfuerzo de Jung,  es un esfuerzo cognitivo que trata de mediar lo irracional con lo racional sin  castrarlo, al poner de manifiesto la sincronicidad en el plano onírico. 

[continuará]



La Coupole, uno de los restaurantes favoritos de Sartre y Simone en París. 


La competencia obsoleta.

Yo, yo, yo. No creo en competencia alguna, porque simplemente cada quien asume la posición, coordenada, identidad, y estación que el gran tiempo universal señala. Las vivencias de lo humano, en cualquiera de sus perspectivas, son micro-puntos vivos en tránsito constante. Si estás a un lado, al otro, arriba, o abajo; es tan sólo cuestión del tiempo personal e individual de la puerta vaginal en turno. En tal sentido, la obsesión por la competencia y ser el mejor, resulta obsoleto. Lástima que la mayoría del tiempo comercial, así lo señala, asì lo nutre, y asì lo manipula. Por eso, yo, yo, yo, no tengo competencia. 

Monday, May 21, 2012

La pereza por lo "real".

La realidad primera y contextual, me interesa muy poco. Me parece obvia, codificable, interpretable y con poca pretensión reflexiva. Pocas veces, me interesa lo real, como un proyecto de primer orden. Por eso, huyo de cualquier interpretación objetivista o positivista. Mis propósitos –la mayoría del tiempo-, desean todo lo que yace atrás, escondido, a histórico e incognoscible. Lo real no me produce placer. Me produce placer, lo que no puedo ver, escuchar, tocar, en un primer plano. Me interesan las multi perspectivas, las rotaciones vibracionales que requieren un esfuerzo ultra-sensorial. O como pensaba Bergson,  el uso de la intuición y  expansión de los sentidos. Todo lo que se devela en la primer mirada, o en el primer sonido, me parece trivial y fácil. Por eso, mi amor por los escritores de la invisibilidad, aquellos que, por supuesto, no quiero nombrar. Lo que aparece como ser a la mano (Heidegger) no me asombra. Me asombra, precisamente, recuperar y vibrar en la frecuencia por el Ser. Percibir los humores del espacio, percibir los campos electromagnéticos que guardan como memoria silenciosa, la cosmogonía corporal de los seres que los transitaron. Rastrear identidades espaciales de un punto a otro punto, respirar las temporalidades de un ciclo a otro y, generar una etnografía del phatos espacial, que incluya las geografías simbólicas como una posibilidad para no habitar en la ideología de lo real.




El espejo enterrado. Un espejo brujo.

Acaso el espejo de Velázquez también refleje, en la orilla española, el espejo humeante del dios azteca de la noche, Tezcatlipoca, en el momento en que visita a la serpiente emplumada, Quetzalcóatl, el dios de la paz y de la creación, ofreciéndole el regalo de un espejo. Al verse reflejado, el dios bueno se identifica con la humanidad y cae aterrado: el espejo le ha arrebatado su divinidad.

Sartre a Gerassi:

"Pues lo envidio. Yo nunca he llorado, por una mujer en todo mi vida". Lo envidio, puede llorar a los cuarenta y yo, a los sesenta nunca he llorado.

Friday, May 18, 2012

El emulador virtual del Dandy del Sur.

original.



Dos punto cero: Las fotografías se desvanecen en sentido contrario. La escena sucede dos kilómetros a la derecha, tres a la izquierda y revienta hasta aquí. Y bien, ¿Es eso tu tiempo futuro? Sí. El tiempo cortado y pegado como principio cartesiano y obsoleto. Piensas que piensas el tiempo pero es nada. Son. Sólo retazos de ecuaciones en ondas retardadas,  gestadas en la desesperación de una pantera enterrada en cierta melancolía de cometa marino. Tanto desgaste por llegar a brillar. Al menos, eso sugirió la lechuza que resguarda los chicles del árbol de la cinco y diez. Entonces, tanto el momento final como el momento ausente y presente. Son necesarios para que los instantes futuros sigan lanzando llamaradas oblicuas. Al poder construir esto. Algo respira ya en otro espacio. Respira, camina, transmigra. Canta de lo insensato que es medir las corrientes corpusculares en detalles flagelados de reencarnación triangular. Repetitiva. Y bien, ¿Para eso naciste tres veces? Truena la córnea despampanante de narrativas de blog. Un blog, otro blog, cien y pico blogs. Blogs,  blogs….   Propongo una radicalidad no propagandística y borrosa. Donde el nadie se identifique con nadie. Y los delfinarios y los arrecifes de las ciudades cristal. No sean parte de un espectacular. Claro, ¡Viva el intelectual espectacular! El más sabio y veloz. Ella ella ella. Piensa sobre todo en la indiferencia de las hormigas. Y en la sincronicidad presente de esos tres kilómetros abajo del Dandy del Sur. Que si la teoría de las transcuerdas. Que si la teoría de los anti universos paralelos. Que si la teoría de la última dimensión. Que si me arrancaste el tercer ojo como un búbalo.  Que si la belleza de mi cruz de ocote.Tanta desnutrición de los niños en los semáforos.

Tanta desnutrición: No se borra con un post. 

Tuesday, May 15, 2012

Etnografía del Dandy 1-0



Todo o nada. Es mi frase favorita del Dandy del Sur. Existen demasiadas letras en el techo, las cuales, lento a lento, llenaron mi imaginación. El gato presumido que se pasea por todo el bar, la verdad, no me ha caído nada bien. No me llevo bien con los gatos. Las mesitas redondas y los churritos con chile. Son lo mejor. Los baños, en realidad, no me gustan. Me siento observada. Anclar una cosmogonía metafísica a este lugar. Suena arriesgado. Pero no imposible. ¿Qué pasa si un día la rockola empieza a girar? Me jalan la atención, las pláticas, las miles de conversaciones que se quedan atoradas en la garganta del lugar. El espacio preñado de historias luminiscentes-oscuras. Historias amorosas actuales, o fantasmagóricas del pasado. Los miles de instantes orgásmicos que han respirado entre una succión y otra, entre una transgresión y otra. Pero, ¿Y qué yace tres kilómetros abajo del Dandy del Sur?

Arqueología del Dandy del Sur Futurista:  Una conversación sobre la infancia alquimista llegó  hasta la  mesa de aquí,  ha de ser por culpa de esa señora veracruzana, que se embriagó hasta las cuatro once de la mañana contando sus experiencias con el nagual, en un vórtice bien extraño que a nadie le interesa por acá.

[continuarà]


Que siga la fiesta!

Los días de clarividencia, en ocasiones  se vuelven trillados. Todo parece emular una guerra de cielos contra cielos o de inviernos contra infiernos o viceversa. Congelar los nombres del torbellino, pintar con sales rojas los orificios de la piel, para que al caer la noche: Los fantasmas no sigan ninguneando a las estrellas. Llega gente muy loca. Acá. Gente que viene desde San Diego preguntando por algún fetiche esotérico que les ejecute: La redención en turno. O el placebo anhelado. En esos falsos anuncios de televisión. Yogurth. Yo, sigo dando clases de filosofía, y volando por las noches. Imaginando que un día voy a encontrar. El mapa onírico de la ciudad. Y que lo voy a curar. En su parte de inframundo. En su renglón cero binaural. Pero, doña Patricia, sigue insistiendo en la acutomancia de la luna del siete de Junio. En las cartas de amor estrafalario y oraciones minimalistas. Que ronronean los delfinarios del pentagrama. De mi ranchito fronterizo. Del umbral vituperado que resguarda mis cosmogonías orientales. Entre operas Celestinas y barroquismos digitales. La señora del carrito del bebito pelón, sigue rezando sola. A lo mejor mañana, el carrito de tacos varios de la calle tercera, respirará nubarios  acanelados y, el hemisferio cerebral del bebito experimentará una resurrección breve. Los días de clarividencia quieren regresar a la página favorita del sitio web jamás construido. Aunque varios blogs opinen lo contrario. Los animalillos kafkianos del Parque Teniente Guerrero, me lo han indicado otra vez. Nadie quiere volver al bar rojo con puerta amarilla. La botita sigue colgando entre cables. La fiesta en el pentagrama fronterizo sufre un despojo leve. Alguna confusión pseudo-moderna. O de esas que se dan con el tiempo. Quizá es la culpable. De que ese lugar maravilloso (DL) de baile. Esté desterrado. Voy a invocar a las delfitas del Parque Morelos para que se infiltren en el lugar. Y que lo voy a curar. El mapa onírico de la ciudad. Ha de estar escondido en ese sitio. Por tanto baile. Y tanta felicidad. Eudemonia decía choristòteles. Una vez, alguien puso eso en el Twitter. Es una noche maravillosa. Con canciones maravillosos. De un hermoso maravilloso. Seguramente. La señora del carrito del bebito grandecito y pelón. Ha experimentado un instante de fe. Justo en el momento en el que uno de esos amantes leales maravillosos. Han dado click a un mensaje de amor.  A lo mejor mañana, todos vamos a estar felices. Y el malecón de Playas de Tijuana recibirá nuestra carne hambrienta de sed. De sed otoñal. La botita sigue colgada entre cables. Esta ciudad descansa tranquila otra vez.

Monday, May 14, 2012

Los post del facebook o cualquier otro lugar están vivos. Si usted está enojado, seguramente su hígado está sufriendo. Lo mismo para cualquier otro tipo de emociones “negativas”.  La armonía preestablecida es algo “real”, aunque pocos crean en ella. La metafísica, también es un acto político. Aspirar a “ser” y no “vender”. Es tener fe en el laberìntico río del oscuro. Todo lo que usted dice está vivo, y hace eco en otro lugar. Siempre hay otros lugares. El silencio, también es un acto político. Todo es político porque nada está separado. Todos esos pseudo-polìticos “horrorosos” también son nuestros compañeros de planeta. Difícil de aceptar, difícil de creer.
El camino de la paz abre puertas.
Quiero que el país esté bien.
El universo entero.
No me gustan las violencias.
Ningunas.

Tuesday, May 01, 2012

mundano

mundanidades mundanidades mundanidades

Repensar los talleres literarios. crvg

Excelente texto de Cristina Rivera Garza sobre los talleres literarios y la escritura.

Aquì:

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