Thursday, January 31, 2013

time


Notas sobre el tiempo 1

Conocer el pasado de manera objetiva es una imposibilidad. Imaginar el pasado es algo más plausible. Pienso, sobretodo, en la reconstrucción imaginaria de lo ya acontecido con parámetros temporales de un tiempo que ya no existe y al que sólo se accede con otros parámetros temporales. Esto es,  no son empáticos y no hay congruencia temporal. Además, la energía de las épocas es fugaz y en ocasiones, ni siquiera, el actor que pertenece a esa época la alcanza a percibir. El multi-tiempo está oscilando constantemente y aunque viajemos en el tiempo tratando de interpretar tiempos muertos con los recursos contextuales que tenemos a la mano, llegar a ello es casi una utopía, pues al imaginar otros tiempos estamos haciendo literatura, pero nunca podremos estar en ese tiempo. Sin embargo, creo que existe un phatos esencial por cada época vivida de la humanidad, a la que podemos acercarnos un poco más, percibiendo la energía creativa de esos momentos, y aquí, el arte es una buena opción. Un tiempo con arte muerto es un tiempo de sensibilidades muertas, atmósferas de cuerpos inertes o poco alerta a las energías cósmicas esenciales.

Notas sobre el tiempo 2

En el tiempo del sonido de phanta du prince sólo habitan ciertos sujetos con ciertas características perceptuales que encajan a la perfección en esa vibración.  Ello no es otra cosa que la traducción de la percepción sublime que el sujeto en turno ha alcanzado. Por eso, el tiempo personal de cada individuo es importante, no creo que sea el gusto, es más bien, todo el arsenal de vivencias y búsquedas que van esculpiendo al cuerpo del oyente en cierta sintonía, y entonces es capaz o no capaz de ser empático a la frecuencia. Aquí lo extraño, sería marcar el tiempo de las mayorías a través de su relación con el sonido; alguien que no es capaz de percibir lo artístico en la música, definitivamente se encuentra en un estadio cognitivo no apto, esto es, no hay receptáculo capaz de comprensión intima de lo que se quiere mostrar más allá de lo habitual. Esa apertura hacia otros canales está bloqueada porque no ha  llegado a experimentar el estadío estético necesario para sublimarse. Entonces, ese oír está enmarcado en una cuadratura de baja complejidad, donde la frecuencia del sujeto en turno no ha tenido la oportunidad de aventurarse a otras formas de sensibilidad. Y eso, no es una cuestión de maniqueísmo o clasismo, es simplemente, el tiempo individual del sujeto que no ha subido sus niveles de vibración, por el andamiaje sonoro que ha transitado, regularmente de las instituciones legitimadoras del sonido.  


Nota 3

Cada composición musical es la extensión de la temporalidad individual del músico. 



seguirá... 


La vida da muchas vueltas
da muchas vueltas da muchas vueltas da muchas vueltas.



La vida da muchas vueltas
da muchas vueltas da muchas vueltas da muchas vueltas.



La vida da muchas vueltas
da muchas vueltas da muchas vueltas da muchas vueltas.

Wednesday, January 30, 2013

Viajar



Hace unos momentos, mientras hacía fila para pagar algunas cosas en la famosa soriana; recordé algunos amigos y sus viajes y no viajes. Pensé en un amigo que ha viajado como por treinta países, pues su placer consiste en  abandonar el trabajo y rodar por el mundo. También, tiene otros placeres como coche 2013 y creo que una casa por allá rumbo San Antonio, al menos eso es lo que me cuenta. Siento mucho cariño por ese amigo, no obstante, después de los viajes y sus caminos, percibo que no ha llegado a ninguna curiosidad cosmogónica ni reflexión esencial. Todavía no ha vibrado en ese tiempo. En cambio, tengo otras amigas que no conocen países, y paradójicamente, aquí en el Pentagrama Fronterizo han tenido la bendición de elaborar otro tipo de reflexiones, cuestionamientos sobretodo de índole esencial. Finalmente, camino es camino, y el tiempo individual de cada dasein es eso, tiempo individual. Los viajes aquí, no representan ninguna apertura hacia la lichtung. Heidegger y Kant tenían razón. 


La felicidad es la seducción.



Una mañana feliz en la nave popperiana los saluda.

Quién se quiere subir?

Una. anti.K

Sunday, January 27, 2013

contentilla

1.

Me interesan las cosas invisibles. Aunque aún, tengo algunos deseos materiales como terminar el doctorado, terminar la casa del cerro, y no envejecer. El materialismo no me da la plenitud suficiente, siempre he optado por andar de curiosa en otros ámbitos. Sin embargo, es extraño saber como el mayor porcentaje de la alienación mental del sujeto occidental se inclina por la aspiración materialista. 

2.

Tengo una agenda espiritual un poco descuidada, pero estos días de tanta reflexión e introspección, he decidido que lo mejor es seguirla esculpiendo. Lo material, lo material, eso ya lo tengo; es cuestión de mi solidificación bergsoniana de la existencia. Así que empezaré por el lado auditivo de esta experiencia, y diseñaré el diario de un sonido astral. Quizá, también, un diccionario de cometas. 

Thursday, January 24, 2013

Reseña en Tierra Adentro.





John Gerassi, conversaciones con Sartre “editado por  Sexto piso (2009)”, está conformado por una serie de entrevistas realizadas por el periodista y editor de Time entre 1970 y 1974. El autor es hijo de uno de los amigos más íntimos de Sartre: el pintor español Fernando Gerassi. No es de extrañar que gracias a este lazo ambos mantuvieron una larga amistad a lo largo sus vidas; y que el detective en cuestión, goce de la confianza y respeto del filósofo francés.

Gerassi, en las primeras conversaciones, retoma la niñez sartriana, de espíritu profundo, ya que indaga sobre la posibilidad de encontrar los primeros brotes existencialistas de esa curiosidad que desbordará por el resto de sus días. Las preguntas son lanzadas como flechazos de clarividencia, una a una, de manera suave y delicada, con el fin de viajar en el tiempo y rescatar esa vivencia.

            Una de las sentencias más fuertes develadas en la fase “niña” de Sartre fulminará en la traición maternal que desgarró su espíritu, cuando su madre elige el matrimonio por segunda ocasión: “Ella me había traicionado. Se había casado con un hombre que no me gustaba”. Es aquí, donde quizá empiezan las caídas, las pérdidas de aureolas, las preguntas existenciales, y ese afán por querer explicarse ese dolor a partir de sus primeras reflexiones.

En vista de ello, el niño Sartre, ese niño mimado del profesor de literatura en la Rochelle, no duda en refugiarse en la sabiduría de su abuelo Charles Schweitzer, personaje clave en su amor por la literatura, quien tuvo la osadía de alentarlo y leerlo desde sus primeras creaciones. Sartre amaba y admiraba a su abuelo; sin embargo, también experimentaba una fractura tras el robo de dinero a su madre para comprar caramelos a sus amigos, ello con la finalidad de ser aceptado en el grupo: “Mi madre no sólo me pilló, sino que cuando Charles vino a pasar una temporada con nosotros, se lo contó. Él lo entenderá se pondrá de mi parte” pensaba Sartre,  porque estaba seguro de la confianza y cariño del niño a su abuelo, pero desafortunadamente las cosas se presentaron al revés: “Tú no puedes tocar dinero honrado, –me dijo-, porque te has convertido en un ladrón”. Ante este suceso, Sartre relató que nunca más lo admiró ni trató de imitarlo. En estas circunstancias, podemos deletrear algunos brotes sintomatológicos del pensamiento sartriano, sobre todo aquellos de índole nauseabunda y existencialista.

Estas conversaciones evitan  preguntas metafísicas. No obstante, una de las preguntas más atrevidas o fuera de lugar podría ser esta: ¿Ya no lo acosaban los cangrejos ni la depresión?. a lo que el filósofo responde como  después de consumir anfetaminas veía cangrejos por todas partes, y pensaba enloquecer hasta que cierto día  solicitó ayuda a Lacan, y juntos, interpretaron el fenómeno logrando erradicarlo.

Sin duda, Castor (Simone de Beauvoir), aparece interlineada de vez en cuando en las conversaciones. Más allá del cliché de su relación abierta, lo que se percibe es cierta sincronicidad serena para moverse en el mundo, por ejemplo, cuando les pregunta Gerassi por su relación con el dinero, cierto desapego taoísta es algo latente: “Castor y yo, nunca nos preocupábamos por el dinero”.

Por otra parte, es importante mencionar que este libro es un texto con una  carga más inclinada hacia el lado de las experiencias de los años de Sartre en la militancia del partido comunista, revelando el entusiasmo, las experiencias y las amistades de esa época. Asimismo, en las entrevistas posteriores, las preguntas y reflexiones se cargan más hacia las ideas políticas de Sartre, las reflexiones sobre la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial y la desintegración del colonialismo, entre otros temas.

            Finalmente, creo que lo importante y revelador de este texto es la voz de Sartre, después de años de una vida vertiginosa y laberíntica, como todo espíritu curioso en la búsqueda por comprender y nombrar el mundo, de manera que no le aterra darle el lado opuesto a su famosa frase: “el infierno son los otros” por “el paraíso son los otros”.




Wednesday, January 23, 2013


Por qué el universo ya no está pariendo Borges, ni Calvinos, ni Lezamas, ni blah, blah, blah? Algo muy extraño ha de pasarle al multiverso. ¿Serán las pantallas cibernéticas y las competencias aristotélicas las que nos mantienen tapadas las auras de los cuerpos?

Quiero destapar las auras de mis manos.
Quiero destapar las auras de mis orejas.
Quiero destapar las auras de mis costillas.

Claro, por una percepción implicada desde el orden implicado. No quiero que el mundo banal y mecanicista me impida volar.

Esto es lo que quiero:

"Lo que vemos de las cosas son las cosas./ ¿Por qué habríamos de ver una cosa si hubiese otra?/ ¿Por qué ver y oír sería engañarnos/ si ver y oír son ver y oír? Lo esencial es saber ver,/ saber ver sin estar pensando,/ saber ver cuando se ve,/ y no pensar cuando se ve/ ni ver cuando se piensa.”  Pessoa.

Faustika en el adivinario.


Las chicas del enneatipo uno nunca están serenas. Les cuesta mucho trabajo experimentar la mirada niña. Son empáticas hacia la rudeza por sobrevivencia ocasional. Tono de voz grave, fuerza física estable…blah, blah, blah. En pocas palabras: ira y fuego. La pasión carnal la confunden con el amor amarillo. Es más: no conocen el amor amarillo. Mucho consumismo para equilibrar la ausencia metafísica y espiritual. Son unas chicas de mucho control. No quiero ser una chica del enneatipo uno, pero tampoco quiero ser una chica de enneatipo cuatro o cinco. El exceso de ternura y fragilidad me provoca terror. Es más: no quiero estar en ningún número. No obstante, me divierte deletrear los cuerpos ajenos. Eso, no lo puedo negar. 

Alegrama:

¿Cuántas Tijuanas contiene Tijuana?

Tuesday, January 22, 2013


Metáfora de lo sencillo y suficiente.

1.      Moralista jamás.
2.     Miedo. Sí, un poco, sobretodo al mezclarlo con el suyo. Salud renal suficiente, plena como eneagrama carolingio.
3.     Brillo mucho. Sí, la mayoría del tiempo.
4.     Conocimiento de naturaleza esotérica. Conocimiento.
5.     Ciencia y Arte como simulacro.
6.     Conocimiento de naturaleza esotérica. Conocimiento.
7.     Luminika Abstracta en el Pentagrama Fronterizo. 

Friday, January 18, 2013

lado bonito.lado feo.

ladobonitoladofeoladobonitoladofeo
ladobonitobonitobonito

Thursday, January 17, 2013

Literatura mecanicista.


Estos renglones necesitan un retardo. Entrar a la esfera de Poincairé letra a vocal  sonido a sonido. Padecer la sincronía de Kemerer letra a letra sonido a sonido.  Habitar en la metáfora de aquellas palabras que están más arriba de la séptima cuerda. Y después, caer. Encontrar una nota pitagórica. Retornar infinidad de veces sobre sí. Predecir el futuro. Amarrarlo. Hacerlo chocar al tiempo justo donde se emite este renglón. Luego regresar tres siglos atrás e invocar las nebulosidades arcaicas de los médiums mediterráneos. Adelantarse en espejismos post-lenguaje. Y después, caer. Al cabo de un mes la primer estrofa de un pensamiento seco de flores derretirá las gramáticas futuristas cierta vez. Entonces estos renglones necesitan un retardo. Al cabo de un grito lo aclamarán: abre la boca, trata de articular un sonido, gime, desarticula, desflora, hechiza. Retorna infinidad de veces sobre sí. Diseña órganos luminosos por todo el Hexagrama Fronterizo. Discute sobre la inactualidad de la literatura mecanicista. Discute sobre las excentricidades no exploradas arriba de la cuerda. Predice el futuro. Lo choca hasta aquí. Trueno, relámpago, rayo. Todos los elementos que diseñan la temporalidad alegre de una en los cielos. Las manzanas vivas del día. Canta. Tengo todo el multiverso en las arterias. Canta. Está buscando algo más arriba de las letras. Traga. Calla. Piensa. Este párrafo necesita un retardo: solamente el espíritu de las cosas tiene un nombre. Robótica de la felicidad instantánea. Calla. Piensa. Traga. Entonces estos renglones necesitan un retardo:

Todo era tan necesario cuando lo pensé;
Cuando lo pensé cuando lo pensé cuando lo pensé cuando lo pensé.
Cu a n d o lo pensé.

Ya no existe.



Wednesday, January 16, 2013

[ escorpiones en 09 ].


Tengo detectados varios escorpiones. Me aterra encontrar personas repetidas en distintas historias y épocas. No obstante, también siento un poco de placer, al poder leerlas todas enteras antes de que ellas se percaten de su propia presencia. En ocasiones algunos rostros los tengo memorizados a partir de las situaciones en las que hemos coincidido. Otras, simplemente las conozco automáticamente a partir de la intuición de mi rodilla izquierda.

 Recientemente he encontrado tres Rogelios: misma vibración corporal, gusto musical, y fechas de nacimiento. Sería un atrevimiento pensar que vacilan entre los mismos gustos femeninos e intelectuales. Sin embargo, a veces pienso sobre la configuración de los futuros compartidos. La enfermedad y su familia. Y sé lo que ha sucedido con el primer Rogelio cuando tenía cierta edad,  con el segundo, y con el tercero igual. La acupuntura de su movimiento delata todos sus vicios  y virtudes. Sé lo que pasará después, y después, y después: repetición en el universo cartesiano.  Que nadie se esconda: somos tan predecibles.

Entonces el transito vital entre una paranoia y un triunfo, entre ambos o ninguno. Es parte de la normalidad.  Luego detecto otro Rogelio, quizá con el nombre de Federico, Eurípides o Sandra. La escena se presenta más o menos así: reconozco a otro Rogelio en cualquier vórtice del mundo y, al segundo, se acerca instintivamente y coincidimos en algunas sintomatologías. Siempre –al menos en esta vida- le he caído bien a ésta raza. Después  siento la pequeña tentación de adivinar y confabular vidas, pero ya todo está dado. Por cierto: la psicología no me ha revelado nada de esto. Ninguna teoría de la personalidad alcanza a percibir esto.  Sólo la magia del Pentagrama Fronterizo me enseña a detectar  la trayectoria de los Rogelios escorpionicos.

Y bien: ¿Cuántas yo he  conocido en otras? Exactamente tres. Una K bajo el nombre  de  Angélica con fecha de nacimiento igual. Coincidíamos demasiado, hasta que el extremo de similitud nos produjo cierto pánico, y huimos mutuamente. Era demasiado asfixiante visualizar la debilidad y misterio compartido. O  para ser concreta: esa forma de alienarnos con el mundo.

La otra K la conocí hace bastante poco. Acababa de experimentar un “alumbramiento” con el mismo escepticismo con el que yo asumí la maternidad. Arquitecta con una sensibilidad algo discreta y silenciosa. A veces no me gusta saber nada de su vida. (Presente). Intuyo que si no logra trascender cierta idiosincrasia lúdica de la existencia lo mismo sucederá conmigo. Siento cierta incertidumbre el saber que nuestras vidas están adelantadas. Por cinco años en otra dimensión, pues así lo  reveló el alquimista de las cirugías astrales que conocimos en Tijuana  mientras esculpíamos nuestros juicios hacia el objeto de estudio de ese momento.

¿Cómo seremos en versión Atlántida en el siglo IV o V? ¿Por qué tenemos que venir tantas veces? ¿No es suficiente  encontrar una madre sólo una vez? Tanto parir. Tanto parirnos a nosotros mismos. Tantas puertas vaginales.

Pensar en la muerte como salida es algo irrisorio. Comprender esto no tiene nada que ver con los estudios de “religiones comparadas” ni nada de eso. Es abrir los ojos cualquier día y sentir como un escalón invisible se ha apoderado de ti y te vuelves un espectador hipersensible. Vives en otro planeta en este planeta. Y no estás bajo ninguna sustancia tóxica.  Nadie puede mentir porque intuyes un poco más con  naguales en azar. A veces es mejor engañarnos y seguir creyendo en la originalidad de nuestra existencia.

Por eso no creo en la esquizofrenia nietzscheana ni nada de eso. Lo que ocurrió con Nietzsche es que se abrió demasiado y visualizó todo. Transgredió la lógica mundana y un poco más allá. Y en ese abrir estaban todos esos demonios que se quedan atorados entre dimensión y dimensión. Incubus o duendes o voladores. Eso que los psiquiatras llamarían alucinaciones esquizoides. Otra pregunta: ¿Serán en Deltas de Dirac los Rogelio , las K y los otros nombres en otra sangre? Esto suena demasiado a metafísica y por cierto: Leibnitz es una buena excusa para acabar.




Tuesday, January 15, 2013







Después de doce horas seguidas en la tesis, he decidido recurrir a Lao Tsé para no perderme mucho del mundo oriental:


1. Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.

2. El que sabe no habla, el que habla no sabe.

3. No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.

Monday, January 14, 2013

Cyrano en la luna.







FOTO INVISIBLE.

Sunday, January 13, 2013

639 Hz


El Pentagrama Fronterizo está brillando todo el tiempo. No obstante, en algunos tiempos frecuencia cero menos tres, las pupilas de los habitantes coagulan en espejarios negros. La ciudad se vuelve espantosa. Cero de habitar. Los cantos de los árboles estoicos inundan todos los números de las calles. Imposible transitar. A los días, la necesidad de brillar los amaneceres se vuelve una necesidad. El verano es impresionista y aunque la mayoría lo cataloguen de fealdad. La felicidad es la felicidad y la felicidad está viva en todas partes. Así, no es de dudar, que entre los silbidos de las esferas bibliotecarias, salgan metáforas nadando de entre el polvillo de las pastas de ciertos libros del siglo XIX, y se empiecen a infiltrar sobre todo en las fuentes de los parques infantiles. De las metáforas, sólo podemos cantar que una es kierkergaardiana –tiembla- la otra es hegeliana –alumbra- y la tercera carece de nombre y verbo desconocido. Tres atardeceres posteriores, la resonancia de un concierto futurista dilata ciertos corazones cerrados. Sobre todo aquellos corazones no aptos para el amor. Es entonces, cuando ambas combinaciones suenan resueltas en una calafia de la cinco y diez y, cierto conjuro de frontera norteña choca en las pestañas de los habitantes con pupila que miran el mundo feo. Al instante, una catarsis los hace llorar y exorcizar: noticias periódicos, renglones de periódicos, anuncios de televisión, renglones de televisión, y demás derivados del facebook. El mundo feo desaparece de la nada e inician una genealogía de la visión envuelta en esa belleza ámbar que ahora es mediterráneo. Sí, la mirada brillosa del mediterráneo pulsa ahora los órganos internos del Pentagrama Fronterizo. La belleza es la única realidad y  la vida es muy corta como para gastarla en futilezas. Punto final. 

Preguntas raras de Fausto.

1. De qué murió Kandinsky?
2. Cómo se llamaba la mamá de Borges?
3. Por qué vivimos en este planeta?


La primera y la segunda voy directo a Wikipedia, la tercera difícil de responder.

Friday, January 11, 2013

Al amor, bello de verse.

Hay líneas mentales que a veces no podemos domesticar. En mi experiencia personal, los tiempos en los que estoy anclada al absoluto multiverso –o sea, estoy enamorada- son los tiempos en que mis frecuencias e imágenes mentales son afirmativas y estables. La música de mis órganos se balancea en la inocencia del devenir sin ninguna categoría o juicio social y baila solamente arriba de las nubes. Es  mi lapsus favorito, y supongo que de otros humanos también. Quisiera estar en esa armonía preestablecida sin tener que depender de un sujeto amoroso. Sé que con una ascesis adecuada se logran producir estas sustancias en el cuerpo. No obstante, en ocasiones me seduce la tragedia, y luego, es sumamente chistoso todo el andamiaje de recursos vivenciales que tengo que seducir para entrar de nuevo a la comedia. Tragedia, comedia, tragedia. Comedia, risa y seducción. Sí, soy una canción.

Thursday, January 10, 2013

bonitita


La memoria y el recuerdo como obstáculo epistemológico. Apuntes para pensar mañana, a propósito de LaCapra y Bachelard.

Tuesday, January 08, 2013


Monday, January 07, 2013


Este sentimiento de siglo XIX está partiendo en varias muertes mis arterias. La llama estoica de vanidades obsoletas refluye agria de abstracción en mis entrañas. Es domingo en un día desconocido de Abril. Es ningún día. Es el nanosegundo de los arañazos ausentes, de las tinieblas mascaradas del error. Tres y cuarto. El ritmo zodiacal de mi sangre en el lecho de Asterión. Tres y cuarto. El ritmo zodiacal de mi sangre en la infancia kantiana. Tres y cuarto. Nada detiene la obsesiva serenidad de mis siete lunas dementes: Lunas al revés. Tanto pensar en la salida del desierto. Tanto pensar en la entrada del desierto. Tanto pensar: Es esa carta sagrada no nombrada  ni escrita en el multiverso cibernético. Es un regreso abundante de peces, flores, cuarzos y lechuzas obstinadas. Itaca lo ha dicho: la piel está muerta de tanto pensar. Y no claro: yo también he gravitado en el aura de las palabras sin sol. 

Un triangulo de tres limones debajo de mi almohada con el signo enterrado en la pared. Es la belleza de una tarde nihilista y nada más: Jardín de cactus. Orquesta medieval. ¿Es ese el espectro que contiene todas las alegrías ad infinitum in parvum? ¿Es esa yo replegada al infinito de Dirac? Cero menos tres. El vinil de plástico decorando las gárgolas de la abundancia noctambular. La efímera sensación de los días más felices en los días más felices no es teoría de la felicidad. Dorotea, cuatro torres de aluminios, dadme serenidad. Quiero desarticular la aurora karmica de los tiempos estelares. Difuminar el carrusel de besos infantiles en todas mis travesías oníricas y desquiciar la historia futura que vuela al revés. Aquí. La imagen presente. Algo sucederá después de tres mil cuartillas de historias incrustadas en las cúpulas de miel. Es  -este- el instante de las siete de la tarde, amatistas, memorias, cartas, poemas, encabezado, pie de página, cuadro de texto. Es  invocar la percepción luminaria con cuerpo abierto sobre la lluvia de los gritos eléctricos. Caer vacía en la insignia de los secretos octagonales y, después, dormir. Iniciar en niña el diario de un viaje astral. Volar envuelta en ámbar y respirar las sonatas arcaicas de una nada roja. Espectral. Asómate: Esta vez, el recinto de los orgullos suicidas no dilatará el azúcar de los astrolabios confitados de verdad. Escucha Catulo: un sufí es un hombre con los pies en la tierra y la cabeza en el cielo. Ranamuri. Tarahumara. Ciudad luz. Lichtung en la vertebra menos tres del mapa de mis manos. Y, desde luego, me vuelvo a sembrar en la gramática de una vacuidad incierta, dichosa, fugaz. Fugaz voy inflamando mis arterias con los sentimientos non plus ultra de todos los planetas. Fugaz voy sembrando la espiral que repite la caravana de los guardianes celestinos. Sun sun lo suave. Tanto pop barroco con sun sun lo suave. Los días siguientes están radiantes de felicidad. El brillo fluye por todas partes. El brillo fluye por todas partes. El brillo fluye por todas partes. Mirar. Mirar. Mirar. La luz astral no devine adivinario de destinos cruzados. Asómate: A mi la frontera me abrió otras puertas, y no precisamente las puertas del primer mundo. A mi la frontera me abrió puertas orientales. Ciudades invisibles. Hechiceras abstractas. Cruzar la línea en términos de realidad, nunca ha sido realidad. Este sentimiento de siglo XXI no me permite terminar. Soy malísima para el punto final. Punto final, punto final, punto final. La boca está harta de luciérnagas …






flotante
caía
gota
por
gota

Sunday, January 06, 2013


En 1983 mi padre estuvo preso en Nuevo Laredo Tamaulipas por narcotráfico. Yo no sabía nada de eso, lo único que sé, es que me tuve que acostumbrar a cambiarme de kinders como por cuatro lugares diferentes hasta que mi papá fue liberado. Fue un año muy extraño, yo no entendía qué era ese lugar, ni tampoco porque teníamos que ir Domingo tras Domingo de visita. Los pocos recuerdos que tengo de ese lugar, son las tienditas de dulces para los internos, o para los parientes de los presos, y una gran cancha para jugar tennis. A lo mejor, fueron en esos días donde surgieron mis primeras preguntas filosóficas. Las primeras contradicciones. Y desde luego, esa combinación extraña entre mi educación católica y el trabajo de mi progenitor siempre causaban un ruido extraño en mi conciencia.  Me costó mucho tiempo separar el maniqueísmo cristiano que me enseñaban en la escuela del amor que sentía por mi padre, pues simplemente yo no podía verlo como un criminal. Porque finalmente, era generoso y complaciente con nosotras. Ya después entendí que mi padre prefería andar en ese tipo de negocios que ser un obrero en alguna maquila gringa, y que la vida de andar por ningún rumbo fijo sin ningún reglamento fijo era la vida que a él le había tocado llevar.

En un micro-instante de paz. Satisfecha. Estática. Luminosa.
En la nada. Sin nada. 

Saturday, January 05, 2013

Peinadita.


Hace como tres años, aprendí más o menos a peinarme. Soy hija de una mujer que duró diez años internada en un colegio de monjas, donde las enseñanzas sobre el peinado y el vestir eran casi nulas. Luego, en una ocasión, intenté peinarme con harto gel delante de mi padre y recibí un regaño por mirarme en el espejo. Entonces, me volví una chica sumamente tímida y nerd durante la adolescencia. Mis senos me causaban pena, y no quería que los chicos me voltearan a ver. Con el tiempo, transité entre varios estilos de look según la música que sonaba en mi habitación: punk, trova, electro, hardcore, etc. Andaba en búsqueda de una identidad, como algunos o como no todos. De ahí que, mis primeros días de peinada, sentía temor de que me etiquetaran como una tonta –de hecho, algunas veces lo he percibido-, después aprendí a reírme y a disfrutar de otra tonalidad de ese sentimiento llamado  vanidad. Pues acaso, ¿No es el afán de inflamarse de lecturas hasta el tope otra signatura de dicha sensación? En fin, son cosas extrañas, y para colmo no son sino manifestaciones de una máscara  primigenia que vamos puliendo para sobrevivir y ser aceptados en la vida social. 

Friday, January 04, 2013


Hoy parece Marzo del 2005. No pasaron por mi percepción temporal ni Enero ni Febrero. No sé, si el cambio de era, traiga consigo un cambio en los parámetros de temporalidad. Siento como si algunos meses quedaron aislados en un agujero negro y que sólo van a regresar los momentos más felices por los que hemos transitado. De ser así, la vida entera será una poesía de tiempo completo. De ser así, tendremos que inventar otros meses, otras estaciones, otras formas de relacionarnos con el tiempo. Quizá el planeta está viajando por grandes agujeros cósmicos para elevar la vibración de nuestros espíritus. Sin embargo pregunto: ¿Qué susbtancialidad han de poseer ciertos espíritus para transmigrar a esas frecuencias futuras?

Esto no es algo nuevo, pero es necesario. 


Repensar tiempo, espacio y percepción, es una necesidad inherente al espíritu de esta época, si tomamos  en cuenta por ejemplo los datos científicos sobre el cambio de rotación del eje de la tierra. Si el cronómetro se ha reducido en términos de magnitud, en consecuencia los datos sensibles de nuestra experiencia obviamente han sufrido una re-acomodación. Esto me lleva a pensar que  quizá estamos en la percepción errada de acceder a una *realidad* que nos sobrepasa en varios momentos y nuestra conciencia ni siquiera se ha percatado de ello. Es decir, usamos una cuadratura de principios de siglo XX *en términos lineales* para conocer-interpretar una cuadratura del siglo XXI a la que ni siquiera hemos alcanzado en vibración. Dibujamos el mundo con palabras obsoletas que ya no lo alcanzan a geométrizar en su estadío actual. Pues como piensa Bachelard: Tornar geométrica la representación, vale decir dibujar los fenómenos y ordenar en serie los acontecimientos de una experiencia, he ahí la primera tarea en la que se funda el espíritu científico. De aquí que, cuando creemos conocer desde nuestra temporalidad actual existe ya una gran disonancia espacio-temporal *multi* que no tomamos en cuenta, porque aún somos incapaces de nombrar el tiempo *actual* en el que habitamos. Habitamos y conocemos como si viviéramos en el siglo XX. Pues como diría Bergson: Es más fácil adecuarse a explicaciones que nos resulten útiles y que no perturben ni contradigan en lo absoluto todo nuestro aparato conceptual *normal*. Si para Bachelard el nuevo espíritu científico se inserta en la Relatividad einsteiniana, y nosotros seguimos pensando y creyendo que esa actualidad es lo más adelantado a nuestra época, simplemente no estamos pensando como bien lo señaló Heidegger a principios del siglo pasado. Hay muchos problemas epistemológicos que pasamos por alto para seguir maquilando saber científico, pues si realmente tuviésemos la calma y el valor para meditar sobre ellos como un hombre que genuinamente busca el conocimiento quizá no publicaríamos nada dentro de los parámetros de la investigación normal. Pensar un poco más requiere tomar el riesgo de la ausencia de fundamentos, como bien lo señalaba Hegel, o en su caso, tener la voluntad de mutar en nuevas gramáticas irreconocibles para la época que nos atañe. Entonces, uno de los grandes problemas que tenemos es precisamente encontrar el tiempo en el que estamos, y ello no vale únicamente para la ciencias, sino para el resto de las disciplinas artísticas.

Thursday, January 03, 2013

Facebook ha muerto.


Facebook está a punto de morir. Al inicio, el asombro y furor implantado en los usuarios por ese mini-momento de celebridad en la pantalla, fue suficiente para crear una generación de estrellas instantáneas. La afirmación de las identidades, contraculturas, y estéticas en turno, eran las carátulas discursivas que adornaban el espacio virtual. Al transcurrir el tiempo, los discursos, frases o pensamiento de los usuarios, dejaron de sorprendernos. Con un poco de atención, y mínimos conocimientos de psicología, ya sabríamos que postearía quién o qué no postearía cuál. Los estados emocionales y cognitivos de los múltiples personajes se volvieron predecibles. El miedo a priori de ser etiquetado en un lugar o una imagen no grata dejó de ser un sentimiento digno de atención. Todo mundo salía en todas partes y eso ya no era algo nuevo. A futuro, creo que, las nuevas preguntas que han implantado los programadores del sistema no serán suficientes para mantenernos en ese lugar. Es necesario, pues, un renacimiento digital, que paradójicamente nos traslade al asombro artificial de los primeros días de facebook.

Astrolabio


A mi la frontera me abrió otras puertas, y no precisamente las puertas del primer mundo. A mi la frontera me abrió puertas orientales. Ciudades invisibles. Hechiceras abstractas. Cruzar la línea en términos de realidad, nunca ha sido realidad. A mi este lugar me canta otras cosas, a veces las escucho, a veces no. A veces me transmuto en una mera osadía intelectual, a veces, voy a otros vórtices y la telemaquia occidental simplemente deja de sorprenderme. A veces. 

Wednesday, January 02, 2013


Postgrados en el extranjero.

Qué maravilla que salgan del país a estudiar sus maestrías y doctorados en alguna universidad extranjera. No niego que la experiencia de intercambio cultural, vivir en otro contexto, y practicar el idioma en curso, resulten de gran valía para el desarrollo de cualquier individuo cognoscente. No obstante, lo no maravilloso me remite a que regresan citando a los mismos teóricos. Para seguir leyendo a Bordieu, mejor lo leo aquí modestamente en mi rancho. Para armar una tesis entera parafraseando a Bordieu, pues ni hablar. Toda esta rimbombancia de estudiar postgrados en el extranjero no es otra cosa que la inevitable repetición del efecto espejito al que tanto aludía Fuentes, o en su caso, Octavio Paz. Y esa práctica cultural es la misma que se reproduce por ejemplo, en los que emigran a una ciudad estrella, con la mira de alcanzar el éxtasis divino, y al regresar tienen un círculo de fans sedientos de escuchar las maravillas de esas tierras lejanas.  Lo curioso, entonces, es que luego los doctorantes en el extranjero, regresan a nuestras universidades tercer mundistas y se encuentran con coordinadores embriagados con el efecto espejito y los contratan pensando que traen el conocimiento non plus ultra del planeta, y pues no, regresan citando a los mismos que estamos leyendo aquí.  Con esto no quiero negar que existan individuos brillantes, y que en el intercambio espacial se aprendan otras cosas, sólo quiero manifestar la sobrevaloración al respecto y que, además, Occidente está infiltrado en todo. Y claro: citar a un teórico con apellido extranjero siempre sonará más profundo que citar a alguien con apellido de plebeyo. Así las cosas. 

1948



En efecto, las crisis del crecimiento del pensamiento implican una refundición total del sistema del saber. Entonces la cabeza bien hecha debe ser rehecha. Cambia de especie. Se opone a la especie precedente por una función decisiva. A través de las revoluciones espirituales que exige la invención científica, el hombre se convierte en una especie mutante o, para expresarlo aún mejor, en una especie que necesita mutar, que sufre si no cambia. 

Para quien lo más despreciable del mundo es la farsa tiene que ser lo mejor del mundo la sinceridad. Baroja resumiría el destino vital del hombre en este imperativo: Sed sinceros. Ese movimiento en que se hace patente lo íntimo es la verdadera vida, latido del cosmos, médula del universo.

Ortega y Gasset. 

Tuesday, January 01, 2013

Una K. en el siglo XIX.


El ciclo de lecturas filosóficas  ha regresado a mi cuerpo. Todos estos años anteriores, inmersa en la lectura de textos sobre educación, estadísticas, y una que otra ciencia social; sólo sirvió para otorgarle un descanso a mi espíritu. Todas esas explicativas de índole pragmática y utilitarista no fueron más que unas vacaciones que me desvirtuaron de mi búsqueda esencial. Estoy totalmente de acuerdo con Popper, cuando dice que la única finalidad del conocimiento científico ha de ser la de generar conocimiento nuevo y, ese conocimiento, aspirará sobre todo a preguntas de índole cosmogónica. No obstante, hoy la mayoría se conforma con las respuestas que la experiencia empírica -ese gran obstáculo epistemológico según Bachelard- arroja en primera  instancia en el plano de lo concreto. Luego entonces, regresando al ciclo de lecturas filosóficas en mi vivencia inmediata, reconozco ese tiempo sentido en el que  entro a otra dimensión, a otra frecuencia; pues mi yo subjetivo entra en el ámbito de juegos intelectuales que requieren una voluntad ascendente –en términos de Nietzsche- para poder aspirar a entendimientos de escalas más elevadas a las que nos habitúa el mecanicismo. Siento que el tiempo entero de mi cuerpo cambia. Mi tiempo celular, mi tiempo sensible, mi tiempo meditativo, y que quizá, las preguntas son siempre las mismas, pero que la naturaleza del lenguaje con la que concibo mis explicaciones actuales han tornado ya en otra substancia. Además, esa sensación de vivir atrapada en el lenguaje se vuelve amistosa en esas épocas en las que el espíritu mismo sabe que los paseos por estos torbellinos conceptuales no han sido agotados, y que una misma no está lista para partir. En este caso, considero necesario la conjunción de las lecturas científicas- filosóficas con las lecturas literarias. Lo abstracto llena de aire la mente, y después, le es difícil adecuarse a los requerimientos de la mundanidad habitual. Vivir en una burbuja de abstracción es separarse de la trivialidad del mundo, sin embargo, es importante percatarse de ello, para no tornarse un sujeto insípido sin sentido del humor. Además, la maternidad, como vivencia diaria de una mujer pensante, no arroja los destellos necesarios para abismarse en el pensamiento. Tiene una que viajar en varios canales durante el día y tener la suficiente claridad, para no abandonar las ideas. En pocas palabras, la tesis central de estos renglones, solamente tiene el deseo de expresar, que estoy regresando a un tiempo en el que no había habitado durante los últimos cinco años, y que aun, no comprendo el motivo de este regreso.

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