Saturday, March 19, 2011

[El buen andar no deja huella tras de sí]



La literatura es
como el fósforo: brilla más en el
instante que intenta morir. R. Barthes.


1.


[ ] Ejecuto una fricción con mi puño derecho sobre el meñique izquierdo. [Las uñas decoradas bajo un barniz rojo mate. Alguna ansiedad se refleja entre las fisuras de las cutículas]

[ ] Ejecuto la fricción con el propósito de elaborar un borricidio de imágenes. No quiero ningún anclaje memorístico sobre la cavidad de mi cráneo. Lo sé… la culpa es el palabrerío que se balancea sobre mi cabeza.

[ ] Ejecuto la fricción con el fin de cometer un borricidio de letras. La yema del índice derecho presiona el espacio de un dedo izquierdo. Sin huella.

[ ]  1 2 3 4 5 6 7 [infinitas] rayitas dibujadas sobre la carne del dedo izquierdo. Ignoro  qué significan. Luego surge el deseo de escribir.  [Escribo].

Estoy parada sobre la barra roja de la cocina. Satellite sniper phanta du Prince. Piernas desnudas en ángulo de cuarenta y cinco grados. Me gusta escribir en calzones.

2.

[ ]  Suspendo la escritura. Y me tiro en el suelo sobre una cobija de luna. Voltearé todo mi cuerpo hacia arriba. Llevaré toda la sangre a la cabeza. Escribiré al regresar. Estaré en tiempo pasado. Aunque debo confesar la angustia de mi lengua: el futuro me espera todo el tiempo, todo el tiempo ES: antes de mí, antes de usted, antes de todos.



3.

[ ] En el tiempo que posaba de cabeza en el suelo. Pensaba en escribir. Pero la incongruencia temporal del momento. Me obligaba a parar la divagación. Sin embargo: Logré plegarme.

[ ] Escribo y muevo las caderas al mismo tiempo. También la muñeca. Dirijo la atención hacia mi arsenal lingüístico –al mismo instante, respiro-. Busco algún enunciado a detonar.

[ ] Dejo la pluma. Estoy abandonando la pluma. Me dirijo a finalizar el borricidio semiótico. Froto mi dedo con la uña afilada. Rasgo algunas zonas. Hago rayas con tinta negra sobre mi dedo. Al mismo evento, pienso en no otorgarle estructura alguna a los renglones. No hay efecto sorpresa. Tampoco conclusión.

4.

Las rayas con tinta negra permanecen a lo largo de este día sobre mi dedo. Constituyen la señal de mi deseo: elaborar un borricidio semiótico. Luego, giro la cabeza hacia el inicio del texto. Este texto. Enseguida detengo:



[ ]  El buen andar no deja huella tras de sí.



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