Sunday, June 30, 2013

Treinta de Junio










Los niños en el Contentario juegan con los cíclopes de viento. “Nada de esto me parece prodigioso; no me infunde terror”. Siete atardeceres blancos velan sobre las vertebras de  algunos  planetas recién nacidos. Entonces,  volar sobre la costa del Pentagrama Fronterizo no es un error. “Conozco cada hierba de la llanura marina que a veces es violeta y a veces es azul, y poseo la ciencia de todas las conchas enroscadas”.

Yo te envuelvo en tus córneas de niño. Yo te envuelvo en los días futuros de serpiente. Yo te envuelvo entre las auroras que construí anoche mientras dormías.


Derramaré de nuevo todas las signaturas
en las cortinas rojas.

Todo me parece prodigioso, todo me parece completo, todo me parece dado.

A dónde ir, pirrónico mío?


Mis uñas tienen el camino, canta la blancura de las diosas bajo el sol. 





































Soles electrónicos, nos dan la bienvenida.

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